En conjunto… Bien & Butter
Visita al Bread & Butter para medir el pulso a la ciudad condal. Y otra vez da positivo. Seguro que habrá quien diga que ya no es lo que era, pero lo mejor que podemos hacer mientras dure es disfrutar de este divertido escaparate mundial.
Haciendo una lectura rápida diríamos que los stands se están standarizando mucho (a ver quien lo repite rápido) pero, pese a perder punch respecto a las primeras ediciones, continúa tratándose de una referencia mundial en el calendario. Y eso, oye, no está nada mal.
Más por partes, he visto pocas diferencias respecto a la edición de invierno, sobretodo en el pabellón DENIM. Donde antes había los stands más espectaculares y con mejores recursos, ahora ya se están gastando viejas fórmulas. Pero me gustó la esquina de A-Style: una marca entre transgresora y comercial que aún no sé muy bien a quien va dirigida. ¿Será esto bueno o malo?
Encontramos la misma tónica en los pabellones más de moda AltaCostura-Callejera (para entendernos). Poca innovación en stands, mucha repetición de ideas pero algunas prendas sueltas por las que vale la pena darse una vuelta.

Para hacer una pausa con cerveza Barcelonina tenemos el Luna Park, un espacio con conciertos donde la gente se dedica a descansar entre tanto ajetreo. El punto de encuentro del B&B por excelencia, lleno de barras y butifarras. para que os hagáis una idea, tendríamos que coger la pistola de “Cariño he encogido a los niños” y disparar al Festival de Benicàssim. Lo que nos quedaría sería este mini-festival donde podemos ver la pasarela más informal del planeta. Muy acertada Ana al darse cuenta de que una de las cosas más importantes de esta feria es el estilo de vida de la gente que se mueve por ella. Así que recemos para que los domingueros no lo colonicen. Allí mismo se encontraba el campamento base de WGSN: la agencia buscadora de tendencias más importante del mundo. Miles de hormiguitas investigando qué hará la mayoría de la población durante los próximos meses. Auténticos Einstein vestidos de Lagerfeld.

Pero el pabellón que de verdad sigue siendo el hervidero de la moda más atrevida y artística es el de Sport & Street. Stands frescos e ideas rompedoras conviviendo en armonía con grandes gigantes del mercado. Marcas como Reebok encuentran muy buenas sinergias junto a stands pequeños de camisetas. No perder de vista su reedición de las Freestyle y las the Pump (¿alguien conoce unas bambas más míticas? Y no vale decir las Air Jordan). Y podríamos hablar de Converse, de Mc-Laren, de Vans… pero eso ya sería demasiado por hoy. Sería muy aburrido si hiciésemos todo de golpe en esta vida… ¿No?
Y para los que no han podido asistir, aquí va una mini galería de fotos. ¡Clic!

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