Conociendo a Sweet Polola
No sé porque será que a todos nos hace especial ilusión hablar de marcas y diseñadores que son de la misma ciudad o pueblo que uno mismo, supongo que será porque lo sentimos más cercano a nosotros ya que nos hemos criado paseando por las mismas calles y jugando en los mismos parques. Eso es lo que me pasa a mí con la marca Sweet Polola (Polola viene del mote cariñoso con el cual le llamaba la abuelita de Paula y lo de Sweet, que significa dulce, enseguida averiguareis de donde viene) de Paula García (28 años, Elche, apuntito de licenciarse en ADE), una joven ilicitana, al igual que yo, que gracias a una amiga común (gracias Davinia) he podido conocer a su dulce marca.

El catálogo de Sweet Polola está repleto de anillos (ajustables) y broches (próximamente disponibles también pendientes y collares) cuyo material principal son chucherías reales, sí sí, las típicas gominolas y fresas que puedes encontrar en cualquier kiosco, pero claro está, tratadas debidamente para que duren mucho mucho tiempo y sigan tentándote a comértelas año tras año.

Puedes conseguir cualquiera de las creaciones de Sweet Polola a través de su tienda online alojada en Etsy: Electrasy (el nombre de la tienda viene de la banda sonora de la película Titan A.E, donde se escucha una canción del grupo Electrasy: Cosmic Castaway mientras tiene lugar una escena que le impactó mucho a nuestra querida artesana Paula) o vía telefónica: 652 408 282 (si vives en Elche y quieres ahorrarte los gastos de envío).

Los precios son increíblemente bajos: 3 dólares los anillos y 7,80 dólares los broches. Los gastos de envío varían en función del artículo y la cantidad: 2,19 dólares para anillos y el siguiente artículo sumaría solo 1,20 dólares más, y en referencia a los broches son 2,45 dólares y si compras más artículos 1,20 dólares. Si no sabes muy bien a cuanto sale el cambio de dólares a euros, para hacerte una idea los artículos oscilan entre los 2 y los 5 euros, ¿quién da más por tan poco?
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Ufff! Sería un peligro llevar una de esas, solo mirarlas dan ganas de hincarles el diente!
Eso sí, son muy originales.